Antes de continuar, es preciso aclarar, como me lo hizo ver un lector, que este es un artículo de opinión, muy distinto a las noticias que cotidianamente publico.
Hoy María Carolina Hoyos Turbay, representante del gobierno ante la Junta Directiva de la Comisión Nacional de Televisión, Cntv, renunció a su cargo ante el Presidente Álvaro Uribe.
Su período de dos años terminaba en mayo pero estará en su cargo hasta el 25 de este mes.
Dicen que se va de Ministra de Comunicaciones, que se va a estudiar al exterior, que le cae gorda Zulma Casas la nueva Comisionada y que si entraba, ella se iba por estar relacionada con el Comisionado saliente Fernando Álvarez… mientras no hable con ella, le atribuyo todas las anteriores, con una más: que estaba cansada.
Desde el año pasado se habla de la salida de María del Rosario Guerra del Mincomunicaciones, para no inhabilitar a su hermano Senador. En su remplazo podría estar su antecesora, la exministra y siempre regia y elegante, Martha Pinto de De Hart, a quien parece que Uribe le estuvo coqueteando de nuevo. Hoyos es otra candidata para sucederla. Uribe le debe mucho a la memoria de su abuelo el expresidente Turbay.
Hoyos fue nombrada Directora de la Cntv estratégicamente el año que se tomarían decisiones históricas. No antes. No después. Una Turbay tenía que ser no una Comisionada más sino quedar en el registro histórico como la gestora de decisiones tan importantes como la elección del estándar de televisión digital, en el que se basará toda la industria de aquí en adelante, o como la prórroga de las licencias de los dos canales privados nacionales, Caracol y RCN y la decisión de adjudicar un canal más y posiblemente un cuarto más adelante.
Lo que, estoy seguro, jamás se imaginó, es que esto le fuera a costar su tranquilidad y que fuera a estar en boca de todo el mundo. Entre diciembre y enero pasado no tuvo un segundo de descanso. Tan pronto como anunció el precio de las prórrogas de los canales, empezaron las críticas pues a juicio de estos, el valor era exagerado, sin fundamento y ponía en riesgo la continuidad de sus negocios.
La presión de estos dos canales para que se modificara esa decisión fue tal, que utilizaron su poder para criticar el proceso no solo en los noticieros sino en sus programas de humor y entretenimiento como Sábados Felices o El Lavadero.
Una noticia que normalmente solo cubrirían medios especializados como Portafolio o La República, se convirtió en el tema del día. El televidente, el ciudadano común lo que entendía es que una señora loca de la Cntv les estaba cobrando mucha plata a los canales y por eso, se iban a quedar sin sus novelas, sin su medio de diversión más barato porque los canales no tenían plata para pagar y tenían que cerrar sus operaciones.
Legítima defensa, ni más faltaba. Tenían que defender sus intereses y sus finanzas y lo lograron.
Y ni hablar de Julito Sánchez en La W que no pudo darle más palo a Carolina y a la entidad, humillando a Hoyos a más no poder y presionándola para hacerla quedar mal. Legítimo también por supuesto. Él hace su trabajo y defiende los intereses de su compañía, Caracol Radio del Grupo Prisa que aspira tener un canal de TV, y el recuerdo de la empresa de su padre, Producciones Jes que desapareció por cuenta también de la Cntv.
Mientras, yo cubría los hechos para el diario La República, socio del Grupo Prisa en su aspiración para el tercer canal y Carolina siempre estuvo dispuesta a atenderme y a resolver todas mis dudas con ella y con sus asesores. Se va una excelente fuente. Volviendo al tema del interés de mi periódico en el negocio de la TV, doy fe de que jamás me presionaron ni me dieron instrucciones específicas para inclinar la información hacia ninguna parte. Lo hice de la manera más objetiva posible, contando los hechos sin atacar a nadie, escuchando a todas las partes: canales, comisionados, bancas de inversión e interesados en el tercer canal.
Y Carolina cansada. Estresada. Días enteros sin ver a sus hijos. Vi, escuché y me manifestó su cansancio, con ganas de mandar todo para un cerro… de Manjui. Legítimo también! Es humana, es mujer y es mamá... aunque si asume semejante responsabilidad y más en un cargo público, pues nada que hacer, hay que responder y estar disponible 30 horas al día para responder por sus actos, buenos, malos o regulares, pero hay que estar siempre pilas.
La pregunta entonces es: ¿Son los Comisionados los idóneos para tomar este tipo de decisiones? Constitucionalmente tienen esa obligación y el modelo de elección es legítimo. Así que no veo por qué culpar a la Cntv de un modelo que esta no creó.
Y es que me pongo en su lugar, en el lugar de Hoyos, y por más que yo conozca la industria de la TV, su modelo de negocio y sepa algo de su marco regulatorio y jurídico, ¡Cómo me voy a enfrentar a monstruos abogados y expertos en el tema como Gabriel Reyes de RCN o Jorge Martínez de Caracol!
El modelo es absurdo. Una periodista contrata una banca de inversión con expertos jurídicos, técnicos y financieros en TV para que le recomienden qué hacer y luego ella debe defender esas conclusiones frente a otros expertos, y además empresarios, los de los canales, representando a dos de los grupos económicos más poderosos del país.
La misma gente de las bancas de inversión me decía que había cosas que los Comisionados no entendían. Claro! No son financieros, no entienden modelos económicos!!
Caracol y RCN furiosos por las recomendaciones de las bancas, y la Cntv en medio qué podía decir. Cualquier argumento de un periodista frente a este pull de expertos sería risible.
Y claro, para mediar la cosa, se contrató a otro experto, a Alberto Carrasquilla. ¿Entonces qué hizo la Cntv? Pagar para que otros le digan qué hacer y luego volver a pagar para que otro revise lo que el otro le dijo porque a los otros no les gustó.
¿Culpa de la Cntv?¿Culpa de Carolina? Noooooooo!! Del modelo!
No deberían ser entonces Comisionados estos expertos jurídicos, técnicos y financieros. La Cntv va a contratar nuevamente una banca para que recomiende un modelo regulatorio para la TV nacional. ¿Y por qué no lo hacen internamente? ¿Todo con contratos?
Los Comisionados que deben ser expertos en televisión, tienen asesores económicos, jurídicos y técnicos. ¿No sería más fácil al revés? Estos expertos deberían ser los Comisionados y tener asesores que sepan de televisión, periodistas.
Es que los periodistas no somos quiénes para definir el rumbo de una industria. Y con esto me echo la soga al cuello porque yo quiero ser Comisionado. De todos modos, aunque en teoría con el modelo de elección actual, siendo periodista y con experiencia en el sector podría aspirar a serlo, en realidad no es tan fácil.
El proceso que tanto se criticó, y que terminó la semana pasada con la elección de Zulma Casas como Comisionada representante de periodistas, actores, productores, libretistas y realizadores, terminó en efecto con una ganadora que no representa al sector y que ya era funcionaria de la Cntv.
Su mayor contendora también era ya nómina de la entidad. Pero ellas no están haciendo nada indebido. Es legítimo! Más bobas ellas si no aprovechan, aunque es evidente que no deberían ser ellas las candidatas ni las Comisionadas y no representan sino intereses particulares, jamás los de los gremios que supuestmente representan.
En la elección, ni la Registraduría ni la Procuraduría pudieron hacer algo para evitar la negociación de votos. Es legítimo!! El proceso indica que las asociaciones eligen cinco candidatos y entre estos cinco votan. Si no hay un ganador absoluto, negocian entre ellos para elegir al Comisionado. ¿No es esto absurdo? El Comisionado saliente, Fernando Álvarez, estuvo presente negociando con los candidatos buscando la victoria de su candidata. No estaba haciendo nada indebido. Una vez más, es legítimo.
Dicen que cada voto para que ganara Zulma costó 200 millones de pesos. No me consta, no lo doy como hecho, si es así pues espantoso, qué asco, pero el modelo se presta para eso. Hay que comprar cuatro votos, qué diferente sería si votaran todos los periodistas, productores, realizadores... imposible comprarlos a todos!
¿Culpa de la Cntv? No. En manos del Ministerio de Comunicaciones está reglamentar este proceso. No sé por qué los periodistas, libretistas y demás no podemos todos votar por unos candidatos que en realidad conozcamos, nos representen y sepan de televisión, haciendo así de este, un proceso realmente democrático y participativo y rompiendo con esas asociaciones de papel que ni suenan ni truenan, en su mayoría.
Toma forma entonces la idea de que la Cntv se dedique a vigilar y regular contenidos, a velar porque en realidad lo que vemos sea “la televisión que queremos ver”, a sancionar severamente a los canales si no cumplen con sus obligaciones, con las franjas, si irrespetan al televidente. En este caso sí es completamente válido que los Comisionados sean periodistas expertos en televisión. Si es así, me verán en unos años en la Cntv.
Con este esquema, la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones, CRT, asumiría la función de regulación de redes y de mercados de televisión, que es lo que sabe hacer y tiene expertos para el tema.
Y todos felices y contentos. Zapatero a tus zapatos.
4 comentarios:
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